Método
Pocos clientes es una decisión, no una limitación
Podríamos aceptar el triple de proyectos. Hemos visto cómo acaba eso: plazos que se estiran, correos sin contestar durante semanas y un trabajo que nadie firmaría con orgullo. Así que no lo hacemos: trabajamos con pocos clientes a la vez y cerramos la agenda cuando está llena.
Compromisos
Lo que puedes esperar por escrito
Precio cerrado antes de empezar
Presupuesto con alcance, precio y plazo definidos. Si a mitad de camino aparece algo nuevo, lo valoramos aparte y decides tú — no aparece de golpe en la factura final.
Una revisión cada semana
Todas las semanas ves el avance real, funcionando, no una captura de pantalla. Corregir el rumbo en la semana dos cuesta una conversación; en la semana diez, cuesta dinero.
Te contamos también lo que va mal
Si algo se retrasa o nos hemos equivocado, te lo decimos cuando ocurre. Un problema comunicado a tiempo es un problema; comunicado tarde es una crisis.
Todo a tu nombre
Dominio, hosting, repositorio de código y cuentas de terceros se crean con tus datos y tu titularidad. Te entregamos los accesos, no una dependencia.
Te diremos que no cuando toque
Si lo que necesitas se resuelve mejor con una herramienta que ya existe, o con otro profesional, lo diremos. Perder un presupuesto es más barato que hacer un mal trabajo.
El proceso
Cuatro fases, sin misterio
Fase 01
Conversación y diagnóstico
Una llamada o un café para entender tu negocio, no solo el encargo. Salimos de ahí con una idea clara de qué necesitas — y a veces con la conclusión de que necesitas menos de lo que pensabas. Sin coste.
Una semana
Fase 02
Propuesta cerrada
Documento con alcance, entregables, precio y fechas. Lo leemos juntos y lo ajustamos hasta que no queden dudas. Nada empieza hasta que esté firmado.
2 a 4 días
Fase 03
Construcción con revisiones
Trabajamos en ciclos cortos con una revisión semanal sobre la versión real. Tú ves el avance, opinas y corriges pronto, cuando corregir todavía es barato.
Según proyecto
Fase 04
Lanzamiento y acompañamiento
Publicamos, comprobamos que todo funciona en producción y te formamos para que puedas gestionarlo. Después, el mantenimiento que decidas — o ninguno, si prefieres.
Continuo
Preguntas frecuentes
Lo que nos preguntan antes de contratar
¿Cuánto cuesta una web?
Depende de qué tenga que hacer, y cualquiera que te dé un precio sin preguntarte nada te está vendiendo una plantilla. Una web de presentación bien hecha y una tienda con catálogo grande están en órdenes de magnitud distintos. En la primera conversación te damos una horquilla real y gratis.
¿Y si ahora mismo estáis llenos?
Te lo decimos en la primera respuesta y te damos una fecha concreta de inicio. Puedes esperar o buscar en otro sitio, pero lo sabrás desde el minuto uno. No aceptamos un proyecto más fingiendo que no pasa nada.
¿Trabajáis solo en España?
Trabajamos en remoto sin problema y atendemos en español y en inglés. Para proyectos en zonas horarias muy distintas lo hablamos antes, porque las revisiones semanales en directo son parte del método.
¿De quién es el código cuando acabamos?
Tuyo. Se entrega el repositorio completo y los accesos a nombre tuyo. Puedes continuar con nosotros, con tu equipo o con quien quieras.
¿Podéis retomar una web que empezó otra persona?
Sí, es una parte importante de lo que hacemos. Empezamos con una auditoría y te decimos con franqueza qué se aprovecha y qué sale más caro arreglar que rehacer.
¿Hay que firmar mantenimiento obligatorio?
No. El mantenimiento es un servicio aparte que contratas si lo quieres. La web es tuya y funciona sin él; lo que aporta es que alguien vigile, actualice y responda cuando algo falla.
¿Hablamos de tu proyecto?
Cuéntanos qué necesitas, aunque todavía no lo tengas claro. Te respondemos en menos de 24 horas laborables con una opinión honesta — incluso si esa opinión es que no somos lo que necesitas.